El 23 de junio de 2016, Osorio Chong, Secretario de Gobernación se reunió con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), al final de la primera reunión acordaron revisar y discutir la reforma educativa.
El 27 de junio de 2016, Enrique Peña Nieto, desde Canadá le corrigió la plana a Osorio Chong, advirtió que, en torno a la reforma educativa, el gobierno de la República no negociará con esta ni con ninguna otra ley. A partir de la llamada de atención, de inmediato Osorio Chong modificó el discurso, y a manera de telenovela de intriga, modifica el guion:

El 28 de junio de 2016, no hay avance en las negociaciones entre Osorio Chong y la CNTE. Ese mismo día José Antonio Meade, titular de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), dijo que debido a los bloqueos se esperan problemas de abasto en las tiendas DICONSA, especialmente de leche en polvo, maíz y frijol.

El 29 de junio de 2016, Osorio Chong amaga, “sigue el diálogo, pero que cesen los bloqueos”. Ese mismo día entra en escena Enrique Peña Nieto, con las siguientes líneas: ‘‘Yo apelaría a que nuevamente (se) recuperara la vocación social que tienen los maestros, que vean por el desarrollo de sus comunidades, que no afecten la vida interna y que sea a través de la vía institucional, de los cauces que nuestro marco legal da, por la que puedan estar enarbolando eventualmente sus luchas, sus causas y las propuestas que tienen’’. En la memoria colectiva permanece las imágenes de la represión en Nochixtlán. La opinión pública se cuestiona ¿Cuáles serán esos misteriosos “cauces que nuestro marco legal da”?

El 30 de junio de 2016, Osorio Chong amenaza, ‘‘Tenemos que encontrar solución y yo espero que sea por la vía del diálogo; la otra opción es ocupar la responsabilidad, que ayer fue una gran exigencia. Yo espero no tener que intervenir bajo protocolos de fuerza pública’’. Entra en escena Claudio X González Guajardo, ex Presidente de Fundación Televisa y Presidente de Mexicanos Primeros, convoca a dirigentes de 64 organismos empresariales y civiles para formar el Frente para la Defensa del Derecho de los Niños a Aprender, condenaron el bloqueo en carreteras realizado por la disidencia magisterial en Oaxaca y exigieron a los gobiernos federal y local garantizar la educación en esa entidad. Juan Pablo Castañón, dirigente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), calificó de ‘‘legítima’’ la defensa que la sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) hace de sus agremiados, pero condenó que municipios o comunidades oaxaqueñas de más de 200 mil habitantes estén ‘‘secuestradas’’ por 70 personas que bloquean los accesos provocando desabasto de víveres. En una coreografía perfectamente coordinada, entra en escena, José Antonio Meade, titular de SEDESOL,  inform que se establecerá un puente aéreo para surtir de alimentos a los habitantes de las regiones Istmo y Costa de Oaxaca.

El 1 de julio de 2016, Osorio Chong continua amenazando, ‘‘el tiempo se agota, estamos al límite para resolver la situación en Oaxaca y Chiapas, donde las manifestaciones vinculadas al movimiento magisterial mantienen bloqueos en vías de comunicación”. Al mismo tiempo, José Antonio Meade, titular de SEDESOL, supervisa el primer envío de 18 toneladas de alimento.

El 2 de julio de 2016, Osorio Chong sentencia: El gobierno federal actuará en breve para desactivar los bloqueos carreteros encabezados por el movimiento vinculado a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en Oaxaca y Chiapas. El tiempo se ha agotado.

Enrique Peña Nieto a dispuesto el escenario para reprimir al movimiento magisterial. En la puesta en escena colaboraron activamente Osorio Chong, Claudio X González Guajardo, Juan Pablo Castañón, José Antonio Meade, a quienes responsabilizamos de la violencia que están apunto de desatar.